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La paz
La paz no es algo que te sucede. La paz es parte de quien tú eres.
Tu paz interior no es algo que puedan quitarte. Proviene de la manera en que tú decidas estar.
Aunque el mundo que te rodea pueda estar lleno de confusión, ruido y desorden, tú puedes optar por sentir paz en tu corazón. Aunque la vida esté llena de desafíos complicados y contratiempos que parecen surgir de ninguna parte, puedes optar por transitar cada instante con una actitud llena de paz.
Viviendo sólo para las cosas superficiales, superfluas y pasajeras, una paz verdadera seguramente te será esquiva. Para realmente tener paz interior dedícate a cosas concretas y duraderas.
Nadie puede obligarte a estar en paz. Y nadie puede quitarte tu verdadera paz interior cuando ella está dentro de ti.
Imagina la fuerza que te daría vivir cada día con paz en tu corazón. Y date cuenta de que esa opción siempre está allí para que decidas hacerla tuya.
Gabriel Sandler
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Un cierto hombre plantó una rosa y la regó fielmente y antes de que floreciera, la examinó. Vio que el capullo pronto florecería, pero notó espinas en el tallo y pensó: "¿Cómo puede tan bella flor provenir de una planta cargada de tantas espinas afiladas?" Entristecido por este pensamiento, se olvidó regar la rosa y, justo antes de que pudiera florecer, murió.
Así pasa con mucha gente. Dentro de cada alma hay una rosa. Las cualidades que reflejan a Dios colocadas en nosotros al nacer, crecen en medio de las espinas de nuestros fallos. Muchos de nosotros nos miramos a nosotros mismos y vemos tan sólo las espinas, los defectos.
Nos desesperamos, pensando que nada bueno puede salir de nosotros. Descuidamos regar lo bueno en nosotros y, eventualmente se muere. Nunca alcanzamos nuestro potencial.
Alguna gente no ven la rosa dentro de sí mismas; alguien más tiene que mostrárselas. Uno de los grandes dones que una persona puede poseer es la habilidad de llegar más allá de las espinas de otros y hallar la rosa dentro de ellos.
Esta es una de las características del amor... mirar a una persona, conocer sus verdaderos fallos y aceptar a esa persona en nuestra vida... siempre reconociendo la nobleza en su alma. Ayudemos a otros a darse cuenta de que pueden superar sus fallos. Si les mostramos la "rosa" dentro de sí, ellos conquistarán sus espinas. Sólo así florecerán muchas veces.
La Parábola de la Rosa fue escrita por Umair... un estudiante universitario en Arabia Saudita.
Fuente: www.AsAManThinketh.net
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Virgen pura, hoy quiere Dios Que subáis del suelo al Cielo, Pues cuando quisisteis vos, Él bajó del Cielo al suelo.
Si en la tierra daros quiso Dios del bien que allá tenía, ¿Qué os dará en el paraíso, Donde todo es alegría? El amor vuestro y de Dios Hoy se encuentran en el vuelo, Pues por Él a Dios vais vos, Y Él a vos vino del Cielo.
El Padre os da la corona, El Hijo su diestra mano, Y la Tercera Persona Os da su amor soberano. Alcanzáis, Virgen, de Dios Premios, honras y consuelo, Y por Él sois Cielo vos, Y Él por vos hombre en el suelo.
Juan López de Úbeda
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GRACIAS SEÑOR POR LA VIDA
Gracias Señor por la Vida que me das, por los momentos que me regalas, por tener un proyecto y un plan para mí: gracias Padre por tenerme en TI.
Gracias por mis capacidades, por los talentos y dones, que me ayudan a ser puente entre Ti y los demás. Gracias también por mis defectos, mis dudas, mis dificultades y mis límites; con ellos me enseñas que sólo soy y tengo sentido, en Tus Manos.
Gracias por mi soledad y también por mis afectos, porque de ese cruce entre los otros y yo, descubro nuevas experiencias de vida.
Gracias por darme nuevos sueños, nuevos proyectos y nueva luz, después que hubo tanta oscuridad por soltarme de tu mano.
Gracias por encontrarme, por cuidarme y protegerme, por llevarme siempre en tus brazos.
Gracias por venir a mí, siempre, aún cuando yo me he alejado de ti.
Gracias por amarme, como sólo me amas vos; y por cambiar mi corazón, llenándolo de tu amor.
Gracias Padre, Dios de la Vida. Por un año más de vida.
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